No estudies lo que te guste

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Sé que el título es un poco fuerte, pero me parece adecuado para la situación que he podido respirar durante mi adolescencia. Seguro que lo has escuchado mil veces: “Tú mi niño, estudia lo que te guste. Porque si no, no serás feliz y ¿de qué te vale?” Y te ponen ejemplos de gente que siguió sus sueños y triunfó: Steve Jobs, Messi, la escritora de Harry Potter, Estopa… Gente que no lo tuvo fácil pero que lucharon por hacer aquello en lo que creían y que tiempo después y, tras mucho sacrificio, lograron su sueño y vivieron felices y comieron perdices.

¿Te gustan las letras? ¿No te gustan las matemáticas? Estudia filología francesa, estudia magisterio, pedagogía, historia del arte, periodismo… ¿Te gustan los bichos? Biología es tu carrera. O mejor aún, ciencias ambientales, o ciencias del mar que para eso te gusta ir a la playa. ¿Te dejas barba? Geografía o ingeniería de bosques.

Lo que la gente no valora es que estudiar una carrera, o un ciclo, son sólo unos pocos años de tu vida. Entre 2 y 6. ¿Sabes cuántos años vas a estar trabajando? Como poco 30. Así que yo digo, ¿no será más importante vivir feliz esos 30 años y sufrir un poco sólo los 4-5 primeros?

Porque lo que no te cuentan es que cuando salgas con tu grado en filología o ciencias del mar o ingeniero forestal te vas a encontrar con un paro galopante. ¿Qué harás? Puedes retrasar lo inevitable haciendo un máster o vivir en casa de tus padres “a ver si sale algo”. Después de unos años, a lo mejor, te dan un contratillo temporal de 600 euros. A los 9 meses, deciden no hacerte fijo y te ves de nuevo en el paro. Así se descubre la terrible verdad: no hay salidas para lo que estudiaste.

Desde mi punto de vista, ser feliz bajo esas circunstancias es muy difícil. En el otro lado, tenemos estudios como ingeniería electrónica, informática, industrial… ¿Son más difíciles? Sí. ¿Puede que tardes algún año más en terminarla? Seguro. Pero pasados esos años tienes unas oportunidades muy distintas. Por ejemplo, lo que yo conozco, informática en Colorado:

  • Llevamos más de tres meses intentando cubrir una vacante
  • Salario con unos años de experiencia entre $80.000 y $120.000
  • Recibo ofertas de trabajo día sí y día también

Todos mis amigos de la facultad encontraron trabajo de lo suyo nada más terminar la facultad.

Sin embargo,  sólo un 0.4% de las chicas jóvenes se plantean estudiar informática. ¿Por qué? Creo que muchas veces son prejuicios. O falta de información.

Parece que escucho a gente decir que si estudias algo que “no te gusta” serás infeliz y yo no puedo estar de acuerdo. Creo que se puede disfrutar de muchísimos trabajos distintos. Me pongo de ejemplo.

  • Cuando quería ser profesor de instituto me tocó hacer prácticas en el IES Mayorazgo. Me lo pasé genial. Me gustaba ayudar a los estudiantes, me gustaba el horario del trabajo y las vacaciones 🙂
  • Durante un tiempo fui acomodador en el auditorio de Tenerife. Me pagaban por ver obras que costaban su buen dinero 🙂
  • Trabajé como administrador de sistemas en un ayuntamiento. Interactuaba con un montón de gente al día y disfrutaba de tres desayunos al día 🙂
  • Ahora trabajo como informático en un cubículo al más puro estilo Matrix.  Hago software para las máquinas que escriben discos duros y disfruto de un buen salario 🙂

Si me tocase trabajar en un banco, o dirigiendo un equipo de personas creo que lo podría disfrutar igualmente.

 

¿Mi consejo? Estudia algo que tenga salidas. Que te permita llevar una buena vida. Que te permita ahorrar para tu jubilación, donde no tengas miedo a que si pierdes el trabajo se arrunaría tu vida…

No te obsesiones con las carreras. Hay ciclos de formación profesional que tienen muy buenas salidas. Estudia el mundo. Mira qué trabajos hacen falta hoy y cuáles harán falta mañana.

 

La mejor inversión es aquella que haces en ti mismo. Elegir una buena profesión, cuidar tu salud y tu círculo social hará que tengas muchas papeletas para ser feliz.

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¿Cómo acabé en Estados Unidos?

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Hoy quiero compartir la cadena de decisiones que acabaron llevándome al otro lado del charco.

Todo empezó en Tenerife al acabar la carrera de informática. A mí me encantaba vivir en las islas y no quería moverme de allí. Por lo que me busqué la vida para poder vivir lo mejor posible en dichas circunstancias. Y me decidí por buscar la mayor estabilidad posible.

Por lo que me preparé las oposiciones para ser profesor de instituto. Alguna gente no lo entendía… ¿tanto estudiar para acabar enseñando multiplicar matrices? Pero yo lo tenía claro: trabajo estable, un horario inmejorable y muchas vacaciones. Hay quien encuentra el sentido a la vida a través del trabajo. Pero yo sabía que mi felicidad está en el tiempo libre. Obviamente, es importante disfrutar del trabajo pero creo que lo mejor de la vida se da después de las cinco de la tarde 😉

Sin embargo, aunque aprobé el exámen, no conseguí plaza. Por lo tanto, mi sueño de estabilidad se vino abajo. Y entonces me di cuenta de que si me quedaba en las islas no iba a tener ni estabilidad ni un salario decente… Me centré entonces en el plan B, buscar el mejor salario posible. Había varias posibilidades. La más obvia, la península que, aunque más cómoda por el idioma, es famosa por sus larguísimas jornadas (es bastante normal salir a las ocho de la noche) y bajos sueldos. Por lo que decidí volar al extranjero.

Alemania está de moda pero después de llevar toda la vida aprendiendo inglés y aún así siendo incapaz de leer un libro o ver una película sin subtítulos me hizo descartar la idea de aprender alemán. Por lo que me decidí por Inglaterra.

Sin mucho dinero ahorrado, un poco de miedo pero decidido a luchar por mi futuro, me planté en Londres. Tras unas cuantas entrevistas conseguí trabajo en una empresa que hacía discos duros. Al poco de empezar, la empresa fue comprada por Seagate (una multinacional americana). Y ahí estuvo el punto de suerte que toda historia merece. Tras dos años, Seagate decide prescindir de dicha fábrica y me ofrecen la posibilidad de trasladarme a Colorado, Estados Unidos.

No me lo pensé mucho y, tras consultarlo con Lorena, decidimos dar el paso.

 

En resumen, lo más cómodo es quedarte siempre cerca de la familia y amigos. Y no hay nada de malo en ello si consigues lo que tú quieres y eres feliz. Pero si no es así, deja de ponerte excusas y coge al toro por los cuernos. Mi experiencia es que los cambios acaban siendo a mejor. Sobre todos esos cambios que te dan miedo, que te sacan de tu zona de confort y te hacen esforzarte y sacar lo mejor de ti mismo.

Objetivos para 2015

Can I eat you?

Ha pasado un año desde que llegué a Inglaterra pero antes de hacer un post recopilando todo lo que me ha pasado, quiero escribir mis objetivos para el año que acaba de comenzar. Así no se me olvidan y puedo repasarlos el año que viene para ver si lo he conseguido completar todo.

Salud

No le he dado la importancia que se merece este apartado durante el año 2.014 y he aumentado de peso, a parte de perder vitalidad. Así que hace poquito me apunté al gimnasio (hay uno dentro de mi empresa así que es un chollo).

Reto 1: Ir 100 veces al gimnasio este año.

Reto 2: Correr 5 km en 25 minutos.

Reto 3: Escalar 6a+-

Trabajo

Sigo con mi actitud de no hacer horas extras. Trabajar gratis es una de las cosas que trato de evitar a toda costa. Pero por si acaso, lo dejo aquí por escrito para no olvidarme.

Reto 1: Dedicar 50 horas a aprender C#

Reto 2: Dedicar 20 horas a aprender algo más sobre testing (TDD)

Reto 3: Conseguir un buen aumento de sueldo

Reto 4: Viajar a Asia

Idioma

El inglés lo he mejorado, sí, pero siento que hace tiempo que está atascado en un cierto nivel que me permite hablar de cosas del trabajo pero poco más.

Reto 1: Ver 50 vídeos, películas o podcasts en inglés sin subtítulos

Reto 2: Leer 15 libros de los cuales, al menos, 12 tienen que ser en inglés. Para que no me pille el toro ya tengo empezados Choose yourself y The Passionate Programmer.

Variado

Llevar las cuentas de todos mis gastos mes a mes. Lo he conseguido hacer algunos meses durante 2014 pero me gustaría que se convirtiese en una rutina para este 2015.

Tengo que buscar piso. Necesito encontrar una habitación en los próximos meses. Intentaré que esté más cerca del curro y ahorrar algo de dinero con respecto a lo que estoy pagando ahora.

Reto 1: Irme de viaje por placer al menos una vez al año (a un destino que no sea para ver amigos o familiares).

Reto 2: Escuchar más música. Por dejadez dejo siempre la misma en el móvil y no puedo usar mi cuenta española de Spootify (donde descubría temas de mis amigos). Tengo que remediar este punto ipso facto.

Reto 3: Seguir añadiendo platos a mi lista de recetas. Sólo cocino unos poquitos platos y durante el 2014 sólo aprendí dos nuevas recetas: tiramisú y carne al horno. Necesito añadir platos de cuchara.

Gran reto

Como gran gran reto para este año tengo conseguir una fuente de ingresos adicional. No sé si haciendo un blog y poniendo publicidad, si escribiendo artículos para otros o vendiendo mis dibujos. Pero me gustaría poder empezar algo del estilo de lo que construyó Ángel de viviralmaximo.com

Bueno, son un montón de metas. Me he tenido que hacer una tabla de Excel para poder llevar la cuenta de las veces que hago una tarea del reto para poder comprobar cómo voy en 3 o 6 meses.

¿Que por qué tantas metas? Porque sigo las recomendaciones de Rocco:

En la vida hay que fijarse metas…

cuanto más metas mejor.

Rocco Siffredi

Espero haberte sacado una sonrisa y te animo a que tú también pienses en qué te gustaría que pasara este 2015. Porque sentándote y esperando te garantizo que lo único que va a pasar es que te hagas un año más viejo.

Y sobre todo espero ser más feliz aún que en el 2014. Las metas son sólo una excusa para tratar de no perder tanto tiempo en facebook 🙂

Cruce de caminos – Mi visión de la investigación

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Hace tiempo leí algo relacionado sobre los sueldos de los directivos de los bancos. El entrevistado venía a decir que los directivos tenían que cobrar esos sueldos escandalosos porque, en caso contrario, no se atraerían a los mejores profesionales.

A mí me hizo mucha gracia semejante comentario. Me podría haber acordado de los policías, los profesores y maestros o cualquier otra profesión en la que también se debería de pensar en atraer a los mejores. Sin embargo, sus sueldos no son como los directivos de los bancos. Pero no. Me acordé de los investigadores. De esas personas que dedicamos nuestro tiempo a hacer que la ciencia avance mientras conseguimos el doctorado.

¿Qué personas deciden hacer un doctorado? Pues normalmente las mentes más brillantes. Por dos motivos: las becas se conceden por expediente académico y porque son muy duros. Si te ha costado sacar la carrera no te darán ganas de doctorarte.

Bien, intentemos sacar a relucir los pros y los contras de esta situación. Supongamos que estamos en el mejor caso: hemos conseguido una beca FPU/FPI. Nuestro deber será trabajar 8 horas al día en investigación. Leer varios papers a la semana para seguir en la cresta de la ola de los últimos avances. Cada pocos meses un esfuerzo adicional para crear tu propio paper. Muchísimas horas de trabajo que pueden quedar en nada si se rechaza tu trabajo. En caso afirmativo comienza la burocracia para preparar el viaje hacia el congreso. Hacer la presentación, preparar las preguntas…

En resumen, la carga de trabajo es brutal. Y tienes el constante estrés de que si no das el máximo, alguien vendrá y publicará “eso” en lo que estés trabajando. Por lo que debes hacer las cosas rápido y bien.

¿Y la contrapartida a todo esto? Un salario muy bajo. Unos 1.100 €.

En este punto me gustaría aclarar que, si la carrera que has hecho tiene mucho paro, a lo mejor esto es una salida. Pero un informático puede cobrar más que eso incluso sin experiencia. Si le ponemos dos o tres años de experiencia en Java puede cobrar el doble o el triple.

Resumiendo, mientras hace el doctorado cobra menos que el resto de sus compañeros. ¿Y después del doctorado? ¿Cobrará un pastizal teniendo en cuenta que tiene el grado máximo de preparación posible? ¿Las empresas abrirán sus puertas de par en par? ¿Puedes quedarte en la universidad y ser docente?

La cruda realidad es que el doctorado no te brinda ninguna ventaja. La universidad es territorio vedado. La estabilidad brilla por su ausencia. Podrías intentar pedir un posgrado o algo así. Pero nadie te asegura nada. Estás mendigando por unas perras. Por un puesto de trabajo. Ni siquiera eso. Porque todos estos contratos tienen una duración predefinida.

En conclusión, si un amigo A decide lanzarse a la empresa privada y dedicarse a desarrollar en Java, mientras que el otro amigo B hace un doctorado, al finalizar los cuatro años tendríamos que:

  • El amigo A estará cobrando el doble o el triple que B.
  • El amigo A tendrá un contrato indefinido. Podrá pedir una hipoteca para comprarse la casa. El amigo B estará en casa de sus padres, sin cobrar, esperando que el Estado Español resuelva las becas X que ya llevan unos meses de retraso. Si le sale bien, si no, llegará a un callejón sin salida.
  • El amigo A tiene la posibilidad de moverse a cualquier ciudad. Empresas que busquen programadores de Java hay a patadas. El amigo B sólo podrá ir a donde consiga financiación.

¿Esto puede parecer exagerado? ¿Tan “malo” es hacer un doctorado?

Pues como parte positiva decir que en un doctorado te especializas mucho en un campo muy muy concreto. Al 98% de las empresas le dará igual tu doctorado (probablemente ni sepas de qué estás hablando cuando le expliques la temática) pero si tienes suerte y una de esas empresas del 2% restante necesitan a alguien de tu campo… tendrías muchas posibilidades de conseguir el trabajo. Por supuesto, fuera de España.

Por lo tanto creo que hay una ENORME diferencia entre deberes y beneficios. Si a mi me dicen, sácate el doctorado y obtendrás una plaza en la universidad, yo no me saco un doctorado, me saco dos. Pero no me puedo quedar con:

  • Bueno, si dentro de algunos años sale alguna plaza… 
  • Bueno, si tienes suerte y te dan una beca Z…
  • Bueno…

No quiero dejar mi futuro en manos de probabilidades. Y que nadie se engañe, no quiero las cosas fáciles. Si sale una oposición sé que hay posibilidades de no sacarla. Pero sé que, si soy el mejor, tendré una plaza. Eso es lo que le pido al doctorado. Si voy a sacrificar 4 años de mi vida currando a muerte y ganando menos que el resto, exijo una recompensa acorde. Y eso, en España, no se da.

Material para otro post podría ser la poca importancia que se le da a la investigación en España. Pero ése, ya es otro tema.

Resumen

El doctorado lo hace gente que DISFRUTA con lo que hace. No lo hace para conseguir un objetivo u otro. Un buen profesor no da clases por un sueldo alto, lo hace porque le gusta. Así debería ser también para los directivos de los bancos. Buscar gente que disfrute dirigiendo bancos y no que vayan detrás de esos incentivos. Seguro que funcionarían mejor.

Sin embargo, yo disfruto más haciendo otras cosas que investigando. Prefiero dibujar, ver películas, hacer algo de deporte. Pequeñas cosas que me completan y me hacen ser la persona más feliz del mundo. Por eso creo que en mi camino no está el doctorarme. Seguiré buscando. Probando esto y aquello. Buscando el equilibrio perfecto entre trabajo y tiempo libre. Es difícil, lo sé, pero lucharé por ello. Porque creo que es posible.

Cambios

Mordor, originally uploaded by Ivan_Lopez.

Se avecinan cambios importantes en mi vida. Antes de empezar y, enlazando con el post anterior, decir que sí, que me matriculé en el máster y el miércoles lo terminaré.

Han sido nueve meses muy duros. En el que he tenido que trabajar muchísimo y sufrir el estrés. Trabajando por la mañana, en el máster por las tardes e investigando el resto del tiempo. Ha sido un año de sacrificio pero ha merecido la pena. Sin embargo, la crisis comienza a arreciar por el entorno universitario. Eso me empuja a buscar nuevos retos.

Los cambios asustan, sobre todo cuanto mayor te haces, suerte que mi espíritu sigue siendo travieso como el de un niño.

Me vuelvo a ir a Edimburgo por dos meses. ¿Y luego? Pues no está claro. Tendré que hacer como William Wallace y luchar por un trabajo digno con un salario digno. A veces creo que conseguirlo está más difícil que coronar el Everest 😉

En mis planes no incluía la opción de irme fuera, de convertirme en emigrante. Pero la vida es así y muchas veces hay que saber amoldarse y aprovechar las oportunidades. Ya lo decía Bruce Lee: “Be water my friend”.

Vuelvo a tener ante mí una encrucijada de caminos. Cada uno con sus pros y sus contras. Sabiendo que cualquiera de ellos puede cambiar mi vida para siempre. No tengo miedo. Vida sólo hay una y tenemos que ser capaces de sernos fieles a nosotros mismos y luchar por conseguir la felicidad.

Creo que a eso se refería William Wallace cuando escribió “Every man dies. Not every man really lives.”

Camino

Camino, originally uploaded by Ivan_Lopez.

La vida se va tejiendo delante de nuestras narices. De forma más o menos consciente vamos tomando pequeñas decisiones que marcarán irremediablemente nuestro porvenir futuro.

Hace menos de dos años que la mayoría de mis amigos y yo acabamos la carrera. ¿Qué hacer después? Unos optaron por empresas informáticas, otros por seguir formándose, otros haciendo oposiciones para policía nacional…

Yo opté por hacer oposiciones al cuerpo de profesores de ciclos formativos. No salió y conseguí una beca en el SAII. Un “trabajo” bien remunerado y en el que se trabaja sólo por las mañanas.

Hasta ahí se puede decir que llegue de manera más o menos inconsciente, pero, una vez dentro me propusieron colaborar con una investigación. Es en ése momento cuando tenía ante dos panoramas opuestos:
a) Decir que no. Ahorrarme mil preocupaciones y dedicarme tan sólo al SAII y a rascarme la barriga por las tardes.
b) Decir que sí y aceptar más trabajo sin saber siquiera si iba a cobrar. Tener que practicar el inglés y estar las tardes pringando.

Yo opté por arriesgar y lanzarme a por la b. Hay momentos en la vida en los que hay que apostar, apretar los dientes y luchar. Y creo que en estos momentos de crisis es necesario aprovechar cualquier oportunidad.

Y como suele ocurrir con estas cosas una cosa llevó a la otra y después de unos meses de duro trabajo echo la vista atrás y puedo ver cómo ha cambiado mi camino original:

  • He aprendido muchas cosas sobre cómo organizar un proyecto grande (reuniones score, repositorios, documentación doxygen…)
  • He trabajado con elementos que desconocía de ingeniería del software (esqueletos, patrones de diseño…)
  • He realizado mi primera publicación (en realidad fueron tres 🙂
  • He asistido a mi primer congreso (con exposición de póster en inglés)
Y un largo etcétera en el que podría incluir que se me han abierto las puertas para hacer una estancia investigadora en Edimburgo, seguir creando artículos para conseguir mi primer artículo en revista…
Con esto quiero decir que a veces es importante involucrarse y dar lo mejor de uno mismo. El trabajo que uno realiza es su carta de presentación. Por eso no hay cosa que odie más que la mediocridad, la desidia, el “ya total”, el “qué más da, así mismo y punto”, el “yo de eso no sé”…
Y para ir concluyendo decir que poco a poco voy andando mi camino. Y, como ocurre con el de la foto, no es un camino recto. Sino que se va adaptando a lo que voy encontrando por el camino. Intentando obtener lo mejor de cada situación. Lo último ha sido conseguir un contrato de investigación. Gracias al esfuerzo invertido a priori conseguí unas condiciones un poco mejores. Y, ¿sabes qué? Dicho contrato me permite matricularme gratis en la Universidad. ¿Debería aprovechar la oportunidad?
De nuevo, la respuesta es un rotundo sí. Pienso hacer un máster en investigación. ¿Mi camino parece señalar ahora hacia la investigación? ¿A un doctorado? No lo sé. Ni tengo prisa en decidirlo. Tengo camino todavía por delante que recorrer. Con buena letra. Disfrutando de cada paso.

¿Existe la amistad después de la relación?

Muerte a contraluz, originally uploaded by Ivan_Lopez.

El título, aunque parezca de broma, es un tema sobre el que no suele haber consenso entre mis amistades. Muchos piensan que es mejor cortar de forma radical. Guardar los regalos, quitar sus fotos, eliminarl@ del tuenti/facebook y no volver a quedar nunca más.

Yo no soy así. He tenido la suerte de que mis relaciones han acabado más o menos bien. Sin engaños ni ninguna cosa muy grave. Por lo tanto, me dolaría saber que la otra persona me borra totalmente de su vida. Es como negar lo que pasó. Es como decir “me equivoqué”. Si he estado contigo es porque me importas. Aunque ya no podamos estar juntos me sigo preocupando por ti. Me gustaría que todo te fuese bien y quiero que sepas que puedes seguir contando conmigo. Muchas veces, cuando estamos con alguien, no nos damos cuenta pero vamos robándole tiempo a nuestros amigos. Por eso, tras una ruptura estamos más indefensos de lo normal. Si alguien te ha hecho daño y no tienes con quién hablarlo… ¡puedes llamarme!

Incluso poco después de dejarlo creo que quedar con la otra persona es beneficioso. Aunque es un arma de doble filo. Las primeras veces serán MUY DURAS. Y le darás vueltas a cada palabra que salga de su boca. Y te quedarás hecho polvo viendo como las cosas ya no son lo que eran. Pero es la forma más fácil de conseguir pasar página. Las siguientes veces irán siendo cada vez más fáciles y volverás a contar con una amiga. Una amiga muy valiosa porque te conoce muy bien por lo que han pasado juntos.

Los que optan por no volver a ver a sus ex. Cuando se los cruzan por cualquier motivo, de fiesta o lo que sea, se llevan un hachazo. Y seguirá así por mucho tiempo. Al final el tiempo todo lo cura. Pero de forma más lenta. Y habrás perdido por el camino una persona que seguramente vale la pena pues tomaste la decisión de estar con ella, ¿no?

También hay que ser realistas. A mí me gusta ser optimista pero eso no quita que haya que ser objetivo. Lo primero es que nunca se puede volver al punto anterior. Siempre se pierde “algo” por el camino. Se pierde algo de esa complicidad, algo de esa magia, química o como quieras llamarlo. También es verdad que cada persona puede necesitar un tiempo diferente para poder retomar la amistad. Hay quien necesita hacer un paréntesis. Incluso estar con terceras personas antes de poder hablar con naturalidad con la otra persona.

Como le dije no hace mucho a alguien: el mundo de los consejos es como un supermercado. Tú vas mirando y sólo coges aquello que te quieras llevar.

Con esa filosofía escribo este blog. Me ayuda a sacar todo eso que llevo dentro. Todas las ideas que hacen run-run en mi interior. Conversaciones a medias con mis amig@s. Comentarios, mensajes privados… al final me gusta plasmarlos por aquí. Es como lanzar botellas al mar con un mensaje en su interior.

No sabes quién las va a poder recibir. Pero mantienes la esperanza de que alguien lo haga. De que a alguien le pueda aportar un nuevo punto de vista, ayudarle a pasar un mal momento o sacarle una sonrisa 😉