Fracaso u oportunidad

Después de un verano que se ha pasado tan rápido como siempre vuelvo con las pilas cargadas. Algunos que se estarán preguntando qué paso con mis oposiciones. Bien, aquí está el relato de lo que sucedió.

Un nuevo amanacer
Un nuevo amanacer

Estuve todo el año preparando las oposiciones a informática de secundaria. ¿Por qué? Porque se gana algo más que en las de FP y porque en 2008 en Canarias al menos no salió ninguna plaza para FP. Preparé el temario de secundaria y preparé la programación didáctica. Cuando te presentas por secundaria la programación puede ser sobre ESO, bachillerato o FP. Yo elegí hacerla sobre FP porque resultan más amenas.

Bien, pasa el tiempo y se publica la oferta de plazas para Canarias. Para FP hay el doble de plazas que para secundaria. El temario es prácticamente idéntico y como yo tenía mi programación sobre FP pues decidí presentarme por FP. Craso error. Resulta que las asignaturas que un profesor de secundaria puede dar en FP son DISTINTAS de las asignaturas que un profesor de FP puede dar en FP. ¿Raro? Pues sí. Resulta que un profesor de FP de informática no puede dar todas las asignaturas del módulo de informática.

¿Conclusión? Hice un exámen teórico muy bueno, hice un exámen práctico muy bueno (el 2º mejor de todos) pero me escacharon en la programación. Aún con eso conseguí llegar al aprobado. Así que por lo menos no he tirado por la borda todo el trabajo. Se supone que he entrado en la bolsa de interinidad y que algún día me llamarán. Pudiendo lograr así los puntos de experiencia tan necesarios a la hora de aprobar de los primeros una oposición.

Así que al final me voy con un sabor agridulce. Sin embargo, hay un detalle que me gustaría comentar. En la agenda que he utilizado a lo largo de todo este año hay una cita distinta para todas las semanas. ¿Sabes cuál era la cita para la semana en que hice la oposición? “Se aprende más de los fracasos que de los aciertos”. Y con eso me gustaría quedarme. He obtenido un montón de experiencia para la próxima vez que me presente y ahora tengo la oportunidad de hacer algo distinto antes de hacerme funcionario.

Donde se podría ver una situación de fracaso total, pues me dediqué a tiempo completo 9 meses para la oposición, también se puede ver una oportunidad de hacer otras cosas. Por ejemplo, acabo de aceptar una beca que me va a permitir trabajar para la universidad en un cómodo horario de 6 horas al día. En dicha beca espero aprender un montón de cosas y, sobre todo, tener tiempo para cultivarme. Este curso me he propuesto un montón de cosas nuevas de las que pienso ir hablando en los siguientes posts 🙂

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Oposiciones

Way under autumn, originalmente cargada por Ivan_Lopez.

Hace tiempo que tenía ganas de hablar de esto. Cuando uno acaba la carrera se abre ante uno un abanico de posibilidades enorme. En ese momento te asalta un miedo, la inseguridad. Porque hasta ese instante siempre has tenido claro cuál es el siguiente paso en tu vida. Pero llega el día en que dicho camino se acaba.

¿Qué hacer? Puedes seguir estirando ese camino: hacer un doctorado, un máster, curso de S.A.P. Puedes comenzar a trabajar: en alguna empresa de Santa Cruz, saltar a Madrid/Barcelona o incluso Irlanda. Todas esas opciones las he sopesado. Todas han tenido su lugar en mi balanza. Y remarco eso de “mi balanza” porque lo que sea lo mejor para mí no tiene por qué serlo para todo el mundo.

¿Qué he decidido? Preparar oposicones para ser profesor de informática. Hay amigos míos que piensan que me equivoco. Y a mí no me importa qué me lo digan. Es más, lo prefiero. Me encanta que me aporten nuevos puntos de vista. Rebatirlos, aceptarlos o utilizarlos para modificar mi visión del tema.

¿Por qué lo he decidido? Sé que trabajando en una empresa privada podría cobrar más (sobre todo en el extranjero). Pero no me compensa. A mí trabajar no es algo que me guste demasiado. Hay gente (se me vienen a la cabeza algunos médicos) que son felices trabajando. A lo mejor ellos pueden ser felices trabajando y si les das la oportunidad de irse a su casa prefieren quedarse en el hospital un rato más. Yo ya he trabajo lo suficiente para saber que no me gusta estar dándome cabezazos para intentar averiguar por qué el servicio web envía correctamente un char pero no un arraylist de char. No quiero agobios antes de la entrega del proyecto. No quiero asumir responsabilidades si el resto del equipo no trabaja a mi mismo nivel. No quiero reuniones estúpidas donde se dice lo mismo una y otra vez. No quiero que me obliguen a viajar o a tomar un curso de formación. No quiero verme obligado a hacer algo que está más allá de lo que se me exige para lograr un ascenso.

¿Y todo eso para qué? ¿Para en vez de tener un Seat tener un BMW? ¿Para tener una casa más grande? ¿Ropa más cara? Eso no me va a hacer más feliz.

Este año en el que he estado preparando las oposiciones he sido realmente feliz. He hecho miles de cosas: viajes, excursiones, deportes…  Ha sido un año tan intenso y variado como esta foto:

Fruta fresca!
Fruta fresca!

Y para todo eso sólo me han hecho falta dos cosas: buena actitud y tiempo. Y pienso que ése es una de las cosas más importantes de la vida y a la que sólo se valora demasiado tarde: el tiempo.

El tiempo vale su peso en oro. ¿Y cuál es el trabajo que me aporta una mayor cantidad de tiempo? Profesor de informática. Y además es un tiempo de calidad. Libre de preocupaciones. Porque trabajando en la empresa privada a lo mejor tienes libre el sábado y el domingo pero tienes el run rún de que el proyecto está atrasado, de que tienes reunión el lunes con no sé quién, que te estás quedando encajado en tu actual puesto…

Conclusión: he apostado por hacer las oposiciones. Esto no quiere decir que cierre el abanico. Todo lo contrario: el año que viene podría estar en Canarias, Andalucía o uno de los 64 países en los que España tiene embajada 🙂

Todo depende de cómo la vida siga su curso estos pocos meses que quedan hasta verano. Estos meses llenos de exámenes, listas de aprobados, méritos, interinos, destinos…

Pero sea como sea, estaré bien. Buscando la forma de sacar el máximo provecho a la situación. De ser feliz RECORRIENDO el camino.

Gracias a todos los que habéis estado a mi lado durante estos nueve meses. Los que me animan a estudiar, los que me preguntan qué tal voy, con los que disfruto del tiempo de ocio…